“No se trata siempre de tener el derecho a ser iguales, sino de tener siempre el igual derecho a ser diferentes”

El colectivo LGTBI y los delitos de odio fueron los protagonistas de la Jornada de Derechos Humanos impartida en la URJCphoto_2016-10-15_22-21-26

Representantes de los partidos políticos que acudieron al debate

MARÍA ELEJALDE Y LIVIA CASTRO, Madrid

El pasado 6 de octubre, la Universidad Rey Juan Carlos organizó una Jornada de Derechos humanos en el que se abordó el tema del colectivo LGBTI (Lesbianas Gays Bisexuales Transexuales e Intersexuales). El seminario se inició con un agradecimiento del Vicerrector de Cooperación al desarrollo Voluntariado y Relaciones Institucionales y el director de la misma, quienes fueron seguidos por seis ponentes de diferentes asociaciones vinculadas con el colectivo LGTBI.

Intervenciones de los ponentes

Los seis representantes que participaron en el seminario hicieron notoria la necesidad de denunciar para hacer visible la situación del colectivo. Varios de ellos aportaron datos y estadísticas que reflejaban la situación actual, y se mostraron preocupados ante los pocos avisos que recibe la policía. En España se denuncian unos 1200 delitos de odio por razones de orientación sexual y estos son solo el 10-20% de los casos porque la mayoría no se denuncian. Por otra parte, también acudió al seminario el cubano Manuel Vásquez, abogado y representante de CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual) quien expuso el problema que comparten España y Cuba respecto a la falta de de datos sobre agresiones contra el colectivo.  

Tal y como explicó Rubén Lodi, el representante de la Asociación Arcoíris, el movimiento LGTBI surge en los años 78-79 y desde entonces la situación de las personas de este colectivo ha ido mejorando con los años. No obstante, hoy en día aún quedan asuntos pendientes ya que se siguen registrando casos de delitos de odio como el acoso en los centros educativos, la discriminación en establecimientos públicos y el ciberodio, que ha surgido en los últimos años.

Christian Gil Borrelli, médico y representante de el proyecto SIVIVO contó que la discriminación por delitos de odio no deja solamente consecuencias físicas, sino que existen también las secuelas psicológicas que afectan tanto al individuo, pudiendo crearle síntomas de estrés y depresión, como al colectivo en el que se extienden sentimientos de venganza, odio…  

Para superar estos problemas la ONG UNAF, en parte, se encarga de sensibilizar y eliminar estereotipos, Arcoíris y la asociación LGTBI se encargan de dar apoyo moral a personas del colectivo, e incluso se  han tomado medidas desde el cuerpo de policías, que ha creado una unidad específica para atender casos de LGTBIfobia y sensibilizar a sus agentes con los casos. Además, Manuel Ródenas (abogado) explicó el proceso que se debe seguir, en caso de sufrir un delito de odio para que este pueda ser juzgado correctamente.

Debate

La segunda parte del seminario consistió en un debate a cuatro, entre diferentes representantes de los actuales cuatro partidos políticos con más peso en la cámara de diputados. En este se abordaron temas como la libertad de expresión y las leyes en favor del colectivo LGTBI aprobadas en los últimos años.

Todos coincidieron con Tomás Marcos, diputado de Ciudadanos, en sus afirmaciones de que la constitución española protege la dignidad e integridad de cada persona y declaró que “no se trata siempre de tener el derecho a ser iguales, sino de tener siempre el igual derecho a ser diferentes”.

Aunque no en desacuerdo con el resto de invitados, Beatriz Gimeno activista LGBTI y de personas con diversidad funcional  y diputada de Podemos, hizo mención a el círculo LGTBI estatal, y un círculo LGTBI en Madrid que tiene su partido, resaltando la importancia que le da Podemos al colectivo LGTBI en una de las entrevistas. Por otro lado, ella sí difirió en cierto modo respecto al tema de los límites de la libertad de expresión, manteniendo una postura diferente a la del resto. Manifestó que en su opinión, no toda discriminación es discurso de odio y que por lo tanto, no deben ser castigados con sanciones penales, sino que propone como alternativa la educación. Declaraciones ante las cuales Carla Antonelli, primera mujer transexual en convertirse en diputada de una Cámara Legislativa del PSOE, se sintió ofendida declarando que “que me llamen maricón o trasvertido si que tiene que tener algún tipo de sanción. La libertad de expresión no puede servir para ofender”.

Beatriz, mantenía que toda declaración es pura opinión y que, aferrándose a la libertad de expresión, no pueden ser reprimidas. Ideas que Carla especialmente no compartía, argumentando literalmente que: “un obispo no puede decir que somos lo peor y compararnos con los nazis, porque el día que me reviente un bate de béisbol en la cabeza van a pensar que no están haciendo nada malo”.

Hablando sobre leyes, Carla Antonelli agradeció al Partido Popular las últimas dos leyes aprobadas: “Ley de identidad de género”, aprobada en España en el año 2007, la cual decretó que aquellas personas transexuales podrían cambiar el sexo en sus documentos de identidad sin necesidad de someterse a operaciones genitales de ningún tipo, y la “Ley de no discriminación por motivos de orientación sexual”. Aunque criticó que la “Ley de transexualidad” la cual busca la plena integración social de las personas transexuales y que garantiza la integridad corporal de los menores intersexuales hasta que éstos definan su identidad,  la más respaldada por todos los colectivos LGTBI, no fuera aprobada por el PP y que este se abstuviera. Para defender la posición de su partido, Ana Camíns, Portavoz de la comisión de Políticas Sociales y Familia del PP, hizo referencia al Programa de atención a personas LGTBI, fundado en la Comunidad de Madrid el año 2002 durante la legislatura de su partido. A pesar de ello, la diputada del PSOE comentó que el verdadero cambio llega desde la educación y no desde las leyes ya que, tal y como declaró “que haya leyes no significa que no haya personas que las incumplan”. Como ejemplo utilizo el reciente caso de discurso de odio en el colegio concertado de Alcorcón, donde el director en la carta de presentación, comparaba a los homosexuales con terroristas.

El seminario terminó con una serie de preguntas por parte de los asistentes y una breve reflexión sobre la jornada del Vicerrector y moderador del debate, quien destacó las ideas principales que se habían tratado en el seminario, mostrando su opinión sobre la barrera que separa la libertad de expresión y la discriminación. Alegó a la importancia de crear conciencia y sensibilización en la sociedad respecto al colectivo LGTBI y remarcó la importancia de denunciar los delitos de odio.

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